Este artículo se basa en diversos apartes del libro titulado “El Futuro de la Administración” escrito por el conocido escritor de temas de administración Gary Hamel en asocio con Bill Breen y resume varios de sus capítulos.
En el prefacio, los autores formulan una pregunta bien interesante: ¿Quién dirige su compañía? La respuesta apunta a que, en gran medida, quienes dirigen su empresa en estos momentos son unos cuantos teóricos y ejecutores fallecidos hace tiempo quienes inventaron las reglas y convenciones de la administración “moderna” por allá en los primeros años del siglo XX. Son los espíritus burlones que habitan en la maquinaria oxidada de la administración.
Como casi todas las empresas usan esas mismas reglas, casi todas tienen la misma jerarquía. Sus sistemas de control, prácticas de recursos humanos y rituales de planificación son análogos y sus estructuras de dependencia y sistemas de evaluación son muy semejantes. Eso los lleva a aseverar que la administración de empresas está obsoleta y que es una tecnología que ha dejado de evolucionar.
Agregan los autores que lo que obstruye finalmente el desempeño de la organización no es su modelo operativo, ni su modelo empresarial, sino su modelo administrativo. De ahí que el propósito de los autores –expresado por ellos mismos- es el de ayudarle al lector del libro a convertirse en un pionero de la administración del siglo XXI; equiparlo para que pueda reinventar los principios, los procesos y las prácticas administrativas para esta era posmoderna.
En resumen, el desafío para las empresas y empresarios de hoy es innovar en la administración. A modo de definición, los autores proponen que la innovación administrativa es “cualquier cosa que modifique sustancialmente la manera como se administra, o que modifique ostensiblemente las formas habituales de administración y, con ello, promueva los fines de la empresa”. En otras palabras, la innovación administrativa modifica la manera como los gerentes hacen lo que hacen para mejorar el desempeño de la organización.
En el capítulo tres los autores presentan a tres empresas pioneras de la administración moderna. Estas compañías han venido atacando esos desafíos aparentemente inmanejables y han logrado avanzar. Estas tres empresas son: Whole Foods, una empresa de retail; W.L. Gore, una empresa fabricante de telas; y, finalmente, Google, el gigante informático líder en búsquedas por Internet.
A cada una de estas empresas los autores dedican un capítulo del libro. A Google le correspondió el capítulo seis.
¿Qué hace que Google sea una empresa innovadora en administración? es la pregunta que se formulan los autores. Las respuestas y las explicaciones son como siguen.
- Google ha adoptado un modelo de administración siempre al borde del caos.
- En Google la jerarquía es del espesor de una oblea, es decir, plana.
- Google ha creado una tupida red de comunicación lateral.
- En Google hay políticas de premiación desproporcionada de la gente que imagina cosas igualmente desproporcionadas.
- Google ha adoptado un enfoque de equipo para el desarrollo de productos.
- En Google existe un credo corporativo según el cual cada empleado se ve en la necesidad de anteponer al usuario por encima de todo.
Con ese objetivo en mente, los ingenieros de Google se han esforzado por llevar a la compañía más allá de sus raíces como motor de búsqueda. Google Apps, una línea de herramientas de productividad personal destinada a competir contra Microsoft Office, es un ejemplo de su compromiso con el desarrollo de modelos empresariales novedosos. Otros ejemplos son Gmail, Google Earth, Google Maps y Google Search.
Una fórmula para la innovación
La empresa inventó la fórmula “70-20-10”. La política estipula que Google dedicará el 70% de sus recursos de ingeniería a mejorar su negocio base. El 20% será para los servicios encaminados a ampliar significativamente su negocio central. Y el 10% restante deberá destinarse a las ideas de la periferia como, por ejemplo, ayudar a los municipios a montar redes públicas de Wi-Fi.
En resumen, el modelo de administración de Google gira alrededor de una serie de unidades de trabajo pequeñas, mucha experimentación, una constante retroalimentación y la misión de mejorar el mundo.
La parte II ya está disponible.
Artículo escrito por José Emiliano Quiroga Devia, jose.quiroga@eforcers.com el 14 de octubre de 2010.










